Proyecto Ejecutivo, ¿o la continuidad de una maniobra perversa?

Notas

El canje de la Plaza Manuel Anselmo Ocampo sigue  despertando dudas

Durante la gestión Accastello, se encaró un proyecto para erigir un complejo edilicio destinado a la recreación y el deporte. No vamos a reiterar aquí los indiscutibles beneficios que ello aportaría, tanto desde el punto de vista material como también (y principalmente) humano.

 

 Escribe: JOSÉ NASELLI    

EX TRIBUNO    VECINO

 

1.- CIUDAD DEPORTIVA

La mecánica diseñada para lograr el objetivo consistía en la siguiente: Una empresa constructora tomaría a su cargo la ejecución de las construcciones, aportando materiales y mano de obra, a cambio de la entrega (en calidad de pago por esos bienes y servicios) del solar conocido como “Plaza Manuel Anselmo Ocampo”.

Además, la constructora se obligaba a utilizar el predio (que pasaba a ser de su propiedad), para erigir un complejo inmobiliario (torres, hotel, casino, etc.) cuyo empinamiento contribuiría a la magnificencia edilicia de nuestra Villa.

 

2.- EL HUEVO DE LA SERPIENTE

Toda transacción (y especialmente la de carácter inmobiliario) supone que quien da o recibe, o compra, o vende, o permuta, previo a todo, indague, averigüe, investigue sobre el valor económico de cada una de las respectivas prestaciones. Es lo que haría cualquier persona normal y pensante, si, por ejemplo, decide vender su casa, recibiendo otro bien a cambio o como parte de pago.

En el caso que estamos analizando, nos encontramos con que la empresa adjudicataria de las obras (TEXIMCO SA), elaboró un denominado “proyecto ejecutivo”, equiparando (supuestamente) el valor de las prestaciones a su cargo (construcción de las edificaciones deportivas) a la del solar conocido como “Plaza Ocampo”. Aunque parezca increíble, no existe en todo el proceso técnico, legal y administrativo, una sola referencia a algún estudio racional que determine, de manera más o menos ni siquiera aproximada, el valor de lo que la ciudad entregaba (un solar céntrico bien conocido), y lo que recibía (el complejo de edificios deportivos).

Tanto desde el Ejecutivo, como desde el Deliberante se aprobó la propuesta sin observaciones y en medio de la tradicional indiferencia ciudadana. Las voces que advirtieron la maniobra, sonaron lejanas e impotentes.

 

3.- LA SOBERBIA DE LOS PODEROSOS

EL 26-4-2013, hice público un documento que intitulé “LA LEY: ¿SÓLO UN FORMALISMO OBSOLETO?, en el cual expresaba: “No encontramos ningún estudio previo, que determine, si la relación entre el producto que se adquiere (Complejo Deportivo), y el precio que se paga (prácticamente 2 Hectáreas en el corazón de nuestra Ciudad) son equitativos, equilibrados  o equivalentes.  Se legisló un “trueque” con olor a “cambalache”, que los “mal intencionados de siempre” lo llaman “negocio”, quién sabe por qué razón”.

Todos los responsables del “entonces” (que prácticamente son los mismos del “hoy”) respondieron con un pusilánime silencio. Han pasado casi cuatro años, y sin embargo, seguimos parados al borde del mismo precipicio ético. O de qué otra manera puede entenderse la información que nos trae un matutino de la Villa: “El Ejecutivo trabaja en rescindir el acuerdo original con Teximco estableciendo la apertura de un período ventana en el cual se perseguirá que, con fondos propios de la comuna, o bien con otro grupo inversor, se lleve adelante la propuesta en base al proyecto ejecutivo que la empresa presentó en su momento. (SIC).

 

  1. UNA OPORTUNIDAD DE ORO

Quizás este “periodo ventana”  sea propicio para que el Dr. Gill reflexione, medite, y finalmente demuestre que su gestión no es un simple remedo o continuidad del accastellismo. Es la gran coyuntura que la historia le está proporcionando, para convencer de que se puede realizar un proyecto deportivo sin necesidad de enajenar el corazón latente de la Ciudad.

Que la palabra “transparencia” no se trata sólo de un vocablo que alimenta la vacua retórica de los funcionarios. Quizás también sirva para que la denominada “oposición política” se acuerde alguna vez de sus obligaciones republicanas.

Esa “oposición” que hoy luce inexistente, alejada de los gravísimos problemas de la ciudad, entretenida en destilar su narcisismo en el “alambique” de la cooptación y la entrega disimulada,  que parece más preocupada por picotear las migajas que le arroja el oficialismo, que por formular un nuevo proyecto comunal.

Porque en Villa María se ha establecido desde hace años un VERDADERO VACÍO “ÉTICO” en el cual oficialistas y opositores conviven en un maridaje espurio, adulterino, y ya imposible de disimular. Quienes ocupan los sillones del poder, tienen la palabra.

 

Foto: Club Alumni

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