Ahora, ¿y de Milani quién se hace cargo?

Notas digitales

El ex Jefe del Ejército de Cristina, detenido por violaciones a los derechos humanos

De la obediencia debida a Cristina Kirchner por su designación y la defensa cerrada de Milani como jefe del Ejército, el kirchnerismo y sus seguidores pasaron al sugestivo silencio, la ignorancia intencionada del caso o al despegue automático de la figura del militar, imputado y detenido recientemente por delitos de lesa humanidad durante la dictadura iniciada en 1976.

Escribe: Germán Giacchero

César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, el teniente general mimado en tiempos del kirchnerismo, está preso. Se lo acusa de delitos de lesa humanidad, como los secuestros y torturas contra Ramón y Pedro Olivera, y el secuestro de Verónica Matta en 1977, en La Rioja. También se encuentra imputado por la desaparición del conscripto Agapito Ledo ocurrida en 1976, en Tucumán. Y tiene otra causa abierta por enriquecimiento ilícito.

Todas estas denuncias eran archiconocidas por Cristina Fernández y toda la estructura kirchnerista, incluso por organismos de derechos humanos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, representadas en las figuras de Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini. Pero, a pesar de los reclamos de otros organismos, como el CELS, y de sectores de la oposición, y más allá de estar imputado en causas por delitos de lesa humanidad, no se dio marcha atrás con la designación de Milani como jefe del Ejército en 2013.

En una de sus tantas contradicciones, el mismo gobierno que había promovido una activa política de derechos humanos con el impulso de los juicios a los genocidas de la última dictadura, y que como símbolo de una época dejó como legado la imagen de los cuadros de Videla & Cía. descolgados, le otorgaba el privilegio de dirigir las fuerzas armadas a un militar acusado de represor, un presunto violador de los derechos humanos y partícipe necesario de la masacre institucionalizada entre 1976 y 1983.

Esas denuncias no son los únicos puntos oscuros en el prontuario de Milani ignorados cuando fue ascendido al cargo que dejó a mediados de 2015. También estuvo involucrado en los alzamientos carapintadas de Aldo Rico (contra Alfonsín) y Mohamed Seneildín (en tiempos de Menem). Pero eso nada importó al momento del nombramiento de este cordobés peronista, admirador del venezolano Hugo Chávez y “dueño del aparato de inteligencia más sofisticado y oneroso para el Estado después del que dispone la ex SIDE”.

Facha de democrático

A Milani le tiñeron facha de general democrático y fue defendido a ultranza por el oficialismo y sus incondicionales. Tras su retiro, la actividad política le concentró parte del tiempo, a pesar de que luego de su detención algunos dirigentes K nieguen su militancia o cercanía con Cristina. “No era ni amigo de Cristina ni militante ni nada de eso”, justificó el diputado Juan Cabandié.

Junto con el irascible Guillermo Moreno salieron de gira por el país para habilitar la línea partidaria “La Néstor Kirchner”. Esa faena los trajo a Villa María en octubre de 2016: en el local partidario de calle Mitre hasta fue aplaudido tras un breve discurso, siempre detrás de la figura del ex secretario de Comercio. También mantuvieron reuniones con legisladores como Nora Bedano, gremialistas y periodistas. No hubo foto pública de un saludo con el  intendente Martín Gill, quizás más prudente.

El trabajo de la ex fiscal federal subrogante de Villa María, Virginia Miguel Carmona, llevó a Milani tras las rejas. La decisión del juez riojano Daniel Herrera Piedrabuena provocó satisfacción en el gobierno de Macri y desencadenó diferentes reacciones en el kirchnerismo. Varios se hicieron los distraídos, otros se mostraron sorprendidos, algunos comenzaron a despegarse y la mayoría permaneció en silencio. Solo unos poquitos, como su compañero de andanzas Moreno, lo bancaron.

Muchos sienten que se tragaron un sapo por la obediencia debida a Cristina. Aunque casi nadie se anima a reconocerlo en público. La dignidad y los principios son lo último que se pierde, dicen. Tarde se percatarán de que de Milani a Perón hay un universo de distancia y que no siempre alcanza con poner los dos dedos en V o sonreír para la foto con un presunto genocida.

Foto: Facebook VJ Borra

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Aguad:puro cotillón

El radical cordobés Oscar Aguad pasó a formar parte de la selecta galería de funcionarios políticos de toda clase y posición que nos legaron frases para la posteridad. Esas típicas expresiones de la farándula política que en  forma rápida o con el  paso del tiempo se convierten en groseras ironías, bromas de mal gusto o furcios, que desnudan actos fallidos, intencionalidades ocultas o mentiras verdaderas.

En su visita al Congreso para ser interpelado por el acuerdo por la deuda entre el gobierno de Macri y la empresa Correo Argentino SA perteneciente a la familia del presidente, el ministro de Comunicaciones deslizó de manera enérgica: “No le vamos a perdonar un peso de capital a la familia que es dueña de la empresa”. O sea, a Macri. A todas luces, resulta menos creíble que cuando aseguró que el propio presidente no conocía los términos del acuerdo y que no lo había llamado para interiorizarse.

Aguad no es el único claro. El espíritu de su dicho remite mucho a otro que pronunciara a finales de los 90 el ministro menemista Carlos Corach (sí, el de la servilleta): “Investigaremos hasta las últimas consecuencias”, aseguró con gesto duro y credibilidad cero.

Desde Alfonsín  con “La casa está en orden” a Néstor y Cristina con la “década ganada”.Desde Menem (uh, tiene una enciclopedia de “bloopers”) con el “salariazo” y “la revolución productiva”a De la Rúa, con “Dicen que soy aburrido” (por citar la más leve). Desde Duhalde, con “el que depositó dólares recibirá dólares”,hasta el propio Macri, con “pobreza cero”, solo por citar algunas, las frases tristemente célebres abundan.

“No le vamos a perdonar un peso”, enfatiza Aguad. Y agrega: “de capital”. No es casual. Diciendo eso, abre el paraguas. Pero, el cinismo lo delata: hace pocos días, él mismo argumentó que la empresa de los Macri no tiene casi nada de capital.

Menos mal que para detectar esa calaña de frases los argentinos tenemos, sobre la base de “franeleos” electorales, penurias y desencantos, el oído entrenado, el cerebro en alerta y el corazón destrozado. Lástima que siempre nos demos cuenta tarde que detrás de las promesas y  verdades hay puro cotillón.

 

One thought on “Ahora, ¿y de Milani quién se hace cargo?

  • Muy buenas las notas de Giacchero. Son las” más picantes” y jugadas en ese medio.
    No obstante, ya sea por omisión o desconocimiento, no aclaró que Milani no fue el único sapo que se tragaron los distintos gobiernos desde el advenimiento de la democracia en 1983.
    Por caso, el ex general Héctor Ríos Ereñú que fue Jefe de las Fuerzas Armadas durante la presidencia de Raúl Alfonsín, hoy está detenido por secuestro y asesinato de un dirigente de la Juventud Peronista de Salta, Jorge Santillán.
    Sin embargo, la detención de Ríos Ereñú ocurrida en el 2006 no invalida la decisión política de juicio a las juntas militares que llevó adelante el ex presidente Raúl Alfonsín.

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