LO PASADO, “PISADO”

Notas

“No hay aplazaos, ni escalafón, los inmorales nos han  igualao” (Cambalache – Discepolo)

Por: JOSE NASELLI- EX TRIBUNO- VECINO

 

 

 

Expresión coloquial simple pero muy significativa, que podría traducirse como: “SÓLO IMPORTAN EL HOY Y EL MAÑANA”. Frase optimista como pocas, pues nos sugiere olvidar todo aquello que pasó y que, por supuesto, nos resultó desagradable o perjudicial, para encarar el presente y el futuro con renovadas fuerzas. Claro que esto supone también que, de esta manera, QUEDAN EN IGUALDAD DE CONDICIONES los justos y los honestos, con los perversos y los corruptos, lo que provoca que los pueblos, las comunidades y las personas abandonen su propia historia y su propia identidad, con gravísimo daño para las generaciones futuras.

1.- ADIÓS AL ENTE PARA EL DESARROLLO PRODUCTIVO Y TECNOLÓGICO (EDPT): He leído por allí que el Dr. Martín Gill resolvió que las actividades de dicho ENTE pasen a la órbita del JEFE DE GABINETE. Que se sepa, el Ente, dirigido por largos años por el Ing. Otto Wester, jamás desarrolló actividades productivas o tecnológicas de ninguna naturaleza. Sólo sirvió para que un grupo de burócratas se integrara a las nóminas de funcionarios que poblaron (y siguen poblando) los pasillos del ex “Palace Hotel”. Esta “historia” no le salió gratis a los vecinos. ESOS MISMOS COMERCIANTES E INDUSTRIALES QUE HOY LLORAN AMARGAMENTE PORQUE LO QUE GANAN NO LES ALCANZA PARA PAGAR LOS GASTOS DE SUS NEGOCIOS Y EMPRESAS, jamás se quejaron porque una parte sustancial de la Tasa a las Actividades del Comercio y a la Industria (que ellos puntualmente pagaban), pasaran directamente a este Ente (Y a su gemelo, el ENTE para el desarrollo del Turismo y el Deporte) sin que se supiera jamás cómo se invertía ese dinero. El hecho concreto es que entre ambos Entes se gastaron cerca de CIEN MILLONES DE PESOS (de los de antes) y nadie sabe cómo se gestionaron o invirtieron. Y a pesar de existir una ordenanza que obligaba a la rendición de cuentas anual, tal obligación JAMÁS FUE CUMPLIMENTADA.

2.- ¿UNA SOCIEDAD ENFERMA? Lo escandaloso es que ni el ex intendente Accastello, ni los mismos Concejales que votaron la ordenanza sobre rendiciones de cuentas, se preocuparon por exigir su cumplimiento. Tampoco el actual intendente dio un paso firme en ese sentido, a pesar de su promocionada política de datos abiertos y transparentes. Y los concejales de la oposición también miran para otro lado. (Total, a fin de mes, cobramos lo mismo). Llevada la cuestión a la justicia, PARECIERA QUE NO RENDIR CUENTAS DE LOS DINEROS DE LA GENTE, POR LO MENOS AQUÍ, EN VILLA MARÍA, NO ES DELITO. Casi más que bronca, me da pena, al percibir una sociedad pasiva, contemplativa, a la que no le importa como el gobierno gasta su propio dinero. Ninguna de las tantas asociaciones que agrupan a comerciantes e industriales abrió jamás la boca. Hace unos días, asistimos a una estéril, improductiva polémica entre dos fuerzas políticas (aparentemente) antagónicas. Los medios se llenaron de “opiniones” plagadas de chicanas, artimañas, argucias y añagazas de baja calidad y vuelo superficial. El tejido social villamariense aparece deteriorado por un virus antiético que está causando estragos. Una sociedad que es capaz de, en cada elección, engendrar una docena de candidatos a intendente, resulta incapaz de reclamar lo que le pertenece, que es respeto y dignidad.

3.- ¿SÓLO NOS QUEDA “REZAR”? En diciembre del año pasado, desde estas mismas páginas, preguntaba: “¿HACIA DÓNDE VAS, VILLA MARÍA? Pregunta que me sorprendería si alguien la contestara. Porque cuando hablo del destino de una ciudad, no me refiero a los aspectos materiales corporizados en altos y modernos edificios, calles pletóricas de personas y rodados, eventos circenses fastuosos, música vulgar y luces de colores. Me refiero al destino que nos espera como ciudad del caos, de la droga, de la inseguridad, de la mediocridad e inmoralidad instalada en gran parte de su clase dirigente, y de la falta de respeto por la ley y las instituciones. Mientras el Titanic se hunde y miles de personas están muriendo, LA ORQUESTA SIGUE TOCANDO”.

       Ésta es la Villa María que nos dejó el tropel kirchnerista que ahora se está subiendo desvergonzadamente a los botes huyendo del naufragio. Ahora se refugian en la calidez de la “Unión por Córdoba” que, a cambio de un miserable puñado de votos, los recibe sin pedirles ni siquiera que muestren el DNI, o exhiban el “prontuario político” que tratan de ocultar con disimulo. En aras “de un origen común”, aplican la política de “lo pasado, pisado”. Montados en la dialéctica cambalachera de Discepolo: “EN EL MISMO LODO, TODOS REVOLCAOS”.

Frente a la inminencia de la hecatombe, solo nos queda rezar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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