“Fertilidad Asistida”, proyecto para dar vida…

Notas

Analía Heredia explicó la normativa. Tronfobilia y el rol de las mutuales

Analía Heredia es una mujer que, como muchas otras, no puede tener hijos de manera natural. Por un problema genético, necesita recurrir junto a su esposo a un tratamiento de alta complejidad. La Ley de Fertilidad Asistida 26.862 (vigente desde el 2013) exige a las mutuales que cubran gratuitamente tres tratamientos por año. El 4 de enero pasado, una resolución del poder Ejecutivo, se pronunció en contra.

Escribe: Mayra Benejam

No es fácil el camino de aquellas personas que deben recurrir a la ciencia para ser  padres. El deseo de formar una familia, de tener un hijo es más fuerte que todas las limitaciones que se encuentran, sin embargo, es crucial que haya un Estado que regule, exija y promueva la vida, como marca la Constitución Nacional. Recién en el año 2013 se aprobó con 203 votos a favor, la Ley de Fertilidad Asistida que contempla la donación de gametos, la cobertura total por parte de las obras sociales y mutuales de los tratamientos de baja y alta complejidad, sin pedir mayores requisitos. Una legislación completa para que la posibilidad de dar vida se concrete, sin que el factor económico sea un límite.  Claro, el gobierno cambió el timón sobre la marcha.

Analía Heredia (42) lleva varios años intentando formar una familia, pasó por diversas intervenciones, hasta que le diagnosticaron un problema genético que impide que sus óvulos puedan fecundar. Desde ese momento, se sumergió en un mundo desconocido de tratamientos, médicos y estudios para poder quedar embarazada. Claro, que a esta situación de salud, se le suman los prejuicios y las opiniones, generalmente,  desinformadas.

Un límite a la vida

“El 4 de enero salió esta resolución en el Boletín oficial, formula límites en la cantidad de tratamientos de alta complejidad, sólo se pueden realizar tres de por vida. En la ley estipulaba claramente que eran 4 tratamientos de baja complejidad por año y tres de alta complejidad. Esta resolución  es absolutamente inconstitucional porque atenta contra el espíritu de la ley. Obviamente muchas mutuales se van a tomar de esta resolución para no cubrir los tratamientos y es allí donde las familias que buscamos tener nuestros hijos nos vemos afectadas. La ley de fertilidad asistida es una ley de la vida”, enfatizó Heredia.

“Yo ya me realicé dos tratamientos de fertilidad asistida. El primero me dio negativo, el segundo pude quedar embarazada de mellizos pero a los tres meses los perdimos. Uno de los análisis que me dio positivo es el de trombofilia. También estamos esperando que se apruebe la ley de trombofilia, porque tenés que perder varios embarazos para que recién el médico te haga un pedido del análisis. Es costoso. Lo ideal sería que se diagnostique a tiempo y no tener que perder varios embarazos. Si se aprobara la ley nos ahorraría el tener que atravesar por la pérdida de hijos. Se presentó en el Congreso pero el Presidente Mauricio Macri la vetó. No entendí porqué lo hizo, es una ley de la vida”, agregó la profesora de arte.

Vale destacar, que los tratamientos de alta complejidad como el que se debe realizar Heredia, cuestan entre 100 mil y 140 mil pesos, sólo un intento. De allí la preocupación por lo que puede coartar este decreto.

A pesar de la reglamentación de la ley, Heredia vive en carne propia los obstáculos que ponen las mutuales: “Cuando se aprobó la ley en el 2013 y entró en vigencia muchas parejas dijimos que se nos abrían puertas de esperanza. Sin embargo, van hacer cuatro años de sancionada hay mucha reticencia por parte de las mutuales a cubrir los tratamientos”.

Estar informados, la mejor herramienta

Ante las limitaciones de las mutuales, los requisitos fuera de la ley que a veces solicitan, ante estas gestiones, ella recomienda a las parejas que “se asesoren, que lean la ley y la constitución, que estén informados. En mi caso, con mi esposo la tuvimos que luchar casi dos años para que la mutual nos reconociera los tratamientos. Pudimos lograrlo conociendo cada artículo de la ley y defenderla. Esa es la mayor herramienta que tenemos”. Aunque es la realidad de muchas parejas, en la ciudad no existe ningún grupo que reúna a familias que están transitando por este camino.

Tabú y miradas prejuiciosas hacia la mujer

Es una temática plagada de frases que señalan y juzgan sin saber el drama interno y doloroso que viven las personas, principalmente las mujeres que no pueden tener hijos de manera natural. “Observo que se habla muy poco, hay mucho prejuicio. La gente cree que ya estás grande, o que adoptar es la salida más fácil. Alrededor de eso, siempre está el rol de la mujer que debe dedicarse a tener hijos. Generalmente, la problemática de no poder tener hijos de la manera tradicional siempre recae en la mujer, a mi esposo nunca le dijeron nada. Por eso el apoyo emocional de la familia y amigos es muy importante para hacernos sentir bien porque ayuda que el tratamiento sea positivo”, indicó Heredia.

En cuanto  a la adopción hay  falta de educación, “creo que las parejas que decidimos tomar el camino de realizar la fertilización, debe ser respetada, no es cuestión de adoptar así como así”, remarcó.

 

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