¡USTED ES UN GORILA…!

Notas

Escribe; Dr. Juan María Olcese                                          

 

En el habla diaria oímos más de una vez, calificar a alguien de ser un “gorila”, y con eso generalmente se quiere decir que esa persona es un contrario acérrimo al viejo peronismo. Así nació esa palabra y hoy se le ha extendido su significación para decir que alguien es una persona atada a lo viejo, es decir que no es “progre” en el hablapopular.

Soy un gran guardador de viejos papeles, cosa que me da mucho trabajo, pero generalmente allí encuentro respuesta a muchas cosas que de otra forma no podría desentrañar. Una de ellas es un recorte del diario Clarín  del 17 de junio de 1985 firmado por el brillante humorista ALDO CAMMAROTA (fallecido en 2002), en donde se explica lo que ahora quiero transmitir.

 

La culpa es de Mogambo

 

Según allí se cuenta, en 1955 se proyectaba una película llamada Mogambo, interpretada por dos famosos actores de esos años: Clark Gable y Grace Kelly, donde se contaban las aventuras en África de un ambicioso buscador de diamantes (en la película era el marido de la Kelly) en unas minas abandonadas,tierra que estaba poblada por unos grandes gorilas. Y había otro personaje que era el guía de los safaris, representado por el buen mozo de esos años que era Clark Gable, por quien –como es de práctica— se derretían las mujeres.

La existencia de esos grandes gorilas, sería la señal de la ubicación de esa fortuna en diamantes. Es decir que mientras no se vieran los gorilas, pocas esperanzas había de juntarse con el ansiado tesoro.

El tema fue tratado por Cammarottaque era el libretista de un programa cómico por radio, que se llamaba “La Revista Dislocada”, quien lo aprovechó para hacer una parodia, es decir para tomarlo solfa y allí en esa interpretación el marido de la Kelly, cuando se producía cualquier fuerte ruido: el rugido de un león, la caía de un árbol, etc. en su ansia desaforada por hallar los diamantes, se pasaba peguntando “¿dónde están los gorilas?

 

Enfrentamiento de Perón con la Iglesia

 

Justamente en esos días, en un edificio en construcción en la Capital Federal, se cayó un tablón desde una gran altura, y parece que produjo tal estrépito que la gente se empezó a preguntar qué había sido eso y la picardía porteña respondió: “deben ser los gorilas, deben ser”.

Desde entonces, cuando sucedía cualquier cosa que no tenía una explicación a la vista, popularmente se le achacaban a obra de “los gorilas”.

1955 fue un año muy movido políticamente hablando, pues se produjo el absurdo enfrentamiento de Perón con la Iglesia Católica y el 16 de junio un fracasado golpe de estado, oportunidad en que se detuvo entre otros muchos al Contraalmirante Francisco Manrique, quienes fueron remitidos a una cárcel pública.. Se cuenta que entonces, entre los detenidos apresados, uno de ellos dijo dirigiéndose al contraalmirante: “Si todo lo inesperado, todo lo sorpresivo, todo lo repentino es obra de los gorilas, che Paco, nosotros somos los gorilas”. Y fue así como los revolucionarios de  setiembre de ese mismo año, se autobautizaron en broma de “gorilas”, y pasaron los años y el mote de gorila sigue utilizándose para calificar a quien sea todavía un gran antiperonista y, por aquello de que el idioma es un organismo vivo, se ha ampliado esa calificación para tratar de denostar a cualquiera que sea contrario a las ideas que aparezcan como adversas a las de quien habla.

Y, colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

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