Cuando las convicciones y la eficacia movilizan a los hombres

Notas

Historia olvidada del tercer combate entre Ali y Frezier

Por: Miguel Andreis                                        

Si dejáramos que nuestra imaginación jugase con la realidad, posiblemente podría compararse  a nuestro país –entre tantas otras-  con un motor  descompuesto al que los mecánicos  no aciertan  en ponerlo a punto. Se van turnando los que se suponen conocen de mecánica. Se los arrastra de taller en taller  y…

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Pocas cosas  tienen  tanta  similitud  en sus reglas de juego como  el boxeo y la política.

Sus conceptos básicos donde atenúan los daños de esta disciplina se las debenal   octavo Marqués de Queens Berry quien,  junto a John Graham Chambers,  creó y reformó  el manual del boxeo moderno en 1867. Se combatiría  con  guantes.  Comenzó a formar parte de los juegos Olímpicos en el 688. El pugilismo como se lo denominó desde entonces  se instaura sobre cuatro pautas esenciales: Ataque; Defensa; Ciencia y Eficacia. La política, paradójicamente,   tiene mucho de estas consideraciones…. La convicción de la victoria algo así como el mecánico capaz de poner en marcha el motor.

 

Manila estaba en la mira del mundo. 1 de octubre de 1975.

El camarín cargado de un lujo inusitado solo tenía dos personas. Mohamed Ali y su entrenador el Ítalo- Norteamericano  Ángelo Dundee. Ali  casi no podía abrir los ojos. Le  pide que se acerque. El técnico, de baja estatura acercó los oídos a ese mago con guantes que apenas alcanzó a murmurar:   “Ángelo, nunca vi la muerte tan de cerca”.   Afuera el mundo victoriaba a este negro desafiante y egocéntrico que se había atrevido a decirle al Presidente de Estados Unidos que él no iría a la guerra de Vietnam. Que no tenía nada contra ese pueblo. Lo que le valió unos días entre las rejas y que le quitaran el título de Campeón Mundial de todos los pesos. Poco le importo a ese negro bocón, altanero y cargado de convicciones, sociales, políticas y religiosas. Hasta cambió su Classius Marcelo Clay por el de Mohamed Ali. Se había transformado al islán.

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El sueño americano…

Otro gigante  en la disciplina  fue el morrudo y granítico morocho  Joe Frazier. De  potentísima  pegada y una absorción al castigo casi inhumana.  Frazier  representaba el pensamiento del ´Sueño Americano´. Y supieron, organizadores y  managers  de ambos explotar esas diferencias, con el rebelde  Ali

 

Frazier en la selección por el título se alza con la corona ante un mediocre rival. Al finalizar  la pena otorgada por el gobierno a Ali, rápidamentelos managers arreglan  bajo millonarias cifras  el primer combate. Se fija el desafío para el  8 de marzo de 1971 en el  Madison Square Garden. Las expectativas transitaban todos los continentes.  La falta de combates de  Mohamed Allí hizo que  Joe Frazier le quitase el invicto.  La habían denominado “La pelea del siglo”.

Allí no se perdonaba esa caída.

Se entrenó duramente y tres años después,  el 18 de enero de 1974, llegó la hora de la revancha. Para la 2da pelea volvieron al Madison.  Conmocionante encuentro, si bien la diferencia no fue abrumadora los tres jueces en unánime decisión  consagran  aAlí como ganador. Una para cada quien.   Esa misma noche comenzó la negociación para definir el pleito en un tercera  batalla sobre quién sostenía la supremacía de todos los pesos.

 

Así se llega al  1 de octubre de 1975, el choque sería en Manila,  Filipinas.

 

De última el gran  dinero lo ponía la televisión. Desde el  sonido del primer round todo se asemejó a una carnicería.  Iban rotando los puntajes. Después del 11 round eran dos zombis bamboleándose en el cuadrilátero. Los ojos achicados y rostro desfigurado. Alí se sienta en el banquito y le dice a su técnico: “Angi no doy más… tirá la toalla”. El cuerpo absolutamente acalambrado y dolorido. AFrazier le tenía que ayudar  Futch a ponerse de pie. Angelo Dundee le dice, vamos un round más que es tuyo. Ali de convicciones y orgullo superlativo se pone de pie.  La destrucción continúa. El 12 tuvo las mismas connotaciones y cada vez mayor lentitud.  Ya Mohamed le imploraba que detuviera la pelea. Angelo no lo dejaba hablar. Le pide a un  colaborador que lo ayude a pararlo. La cámara de la televisión no se despegaba de la mirada de Dundee. ¿Qué estaba observando este hombre?Frazier apenas si arrastraba las  piernas y los brazos ya eran dos molinetes inertes.  Sonó la campana y los tres metros que los separaban de la esquina fue un desierto para ambos. Ali  ya no le pide sino que le ordena que le saque los guantes.  Faltaban segundos para comenzar el round 14. Dundee se acerca a sus oídos y le murmura. “Bien, te los sacó pero antes te pido una sola cosa. Solamente una. Cuando suene la campana salís caminando hacia el centro del ring que yo te tiro la toalla”. Mohamed  no entendió que  buscaba con eso, pero no le daría la contra. Seguiría siendo un pupilo fiel. El griterío casi no dejó escuchar del “gong”.  Ali nuevamente es ayudado a ganar la vertical. Y sin ver se encamina hacia el centro del cuadrilátero. Desde el otro rincón  las manos de Futch hacen señas que no va más. Frazier abandonaba. Ali miraba sin entender. Comprendió algo, cuando  lo cargaban  en andas. Había triunfado. Observó difuso  a  Angelo Dundee llorando en el  rincón.  Cuando se abrazaron  Alile  balbuceó  gracias. Esta pelea la ganaste vos Angi…”

Luego en el camarín Alí  soltó  aquella frase que se hizo historia: “Nunca vi la muerte tan cerca como esta noche”

Dundee había obstinadamente comprendido  que el ataque es importante, la defensa  es elemental; la ciencia primordial, pero la eficacia, la eficacia  es el atributo de quien es capaz de poner en marcha el motor del honor, cuando los otros no pueden…

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