“El campeón” que desteñía: Carlos Monzón a 30 años de su crimen

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En la cima de su popularidad, Carlos Monzón fue condenado a 11 años de prisión por haber asesinado a su pareja Alicia Muñiz. Un caso controvertido e insertado en las vísceras del colectivo social, mediático y plagado de intentos de desviar la investigación.

Por: Daniel Rodríguez

 

 

 

Parecía mentira. Pero era una realidad más grande que cualquier título. Tal como levantó sus manos festejando el campeonato del mundo, “el campeón” esta vez alzaba a Alicia y la arrojó al vacío desde un balcón. En realidad otros afirman que cayó como consecuencia del golpe que le dio en la cara.

Hacía tiempo que las cosas estaban mal. La cuota alimentaría que no aparecía y una relación que iba en una escalada violencia terminó con un descenlace fatídico. El 13 de Febrero, con la idea de ir a buscar a Maximiliano, el hijo de 6 años que tenía en común, Alicia fue a la casa del boxeador. El hombre de 45 años, en ese momento, era ex campeón del mundo y tenía sobre sus hombros una extensa carrera (hasta fílmica). Esa misma noche decidieron salir a beber algo antes de irse con el pequeño; nunca imaginaron cómo sería el final. Allí se los vio juntos, en la vorágine nocturna, anunciando una reconciliación. Primero fueron a la fiesta de Sergio Velasco Ferrero, un conocido locutor y conductor de la época. Más tarde fueron al club Peñarol y la velada, finalmente terminó en la casa del Facha Martel  dónde la fatalidad los encontraría.En la mañana del 14 de febrero de 1988, la ciudad de Mar del Plata (y todo el país) se despertaba con una noticia trágica que tenía algunos puntos grises.

 

La discusión

 

Es que durante las primeras horas del ya domingo, Carlos Monzón había comenzado a discutir acaloradamente con la vedette uruguaya y, tras haberla asfixiado con sus propias manos (se le encontraron fracturas en el cuello), la tiró por el balcón del primer piso de la vivienda. Más tarde él, luego de cambiarse la ropa que tenía por un pijama, se arrojó a su lado. Pero claro, no iba a tirarse para suicidarse, si no que lo hizo de una manera que su hombro impactara contra el piso. Allí cayó, al lado del cuerpo ya sin vida de Muñiz – que sólo tenía una bombacha -. El Facha, sostendría después que ella lo trató en varias oportunidades de impotente sexual. El pugilista enloquecía. Con anterioridad el declarante aseguró que debió meterse para que la cosa no pasara a mayores.

El fiscal Carlos Pelliza, quien vio el cuerpo de Alicia de 32 años de edad asegura hoy que,al momento de observar el cadáver, los médicos policiales pudieron darse cuenta de que no se trataba de un accidente.

Amanecía el domingo y las radios comenzaban a narrar lo que finalmente sería definido como homicidio (ahora femicidio) a pesar del blindaje mediático que existía por aquellos momentos alrededor de Carlos Monzón.

¡Alicia se mató, llamen a una ambulancia!  – gritaba el boxeador santafesino.

“Ella vino corriendo y se arrojó al vacío”, agregó más tarde, sin sonrojarse.

La historia no tenía ninguna certeza, no había ninguna seguridad de lo narrado, pero Monzón no contaba con la presencia de Rafael “el cartonero” Báez que circunstancialmente pasaba por la calle en el momento del crimen. . Él atestiguaría más adelante que “el boxeador tomó a la mujer del cuello y luego, cuando ella se desmayó, la arrojó desde el balcón como una bolsa de papas”.

 

El hijo

 

Ellos ya llevaban seis años de casados y eran padres de Maximiliano (el único hijo de la pareja) quien al momento del crimen se encontraba durmiendo en la casa de Calle Pedro Zanni, en Barrio La Florida – junto al hijo del ya fallecido actor Adrian “Facha” Martel. Años después el citado actor diría en una visita a Villa María  que en su vida le tocaron cosas terribles que lo marcarían  para siempre; la muerte del “Negro” Olmedo en Mar del Plata con quien estaban juntos en el departamento de Mar del Plata cuando el humorista se trepó a un balcón para sacar un “raviol” de cocaína. No pudo guardar el equilibrio y cayó de un 5to piso. El fallecimiento fue instantáneo. Y el otro caso es el de la presente narrativa.

 

La condena

Monzón con Susana en una escena de la película “La Mary”

En julio de 1989 el tribunal lo condenó a 11 años de prisión y el pago de una indemnización de 5 mil dólares.  El “Escopeta”, “El Gaucho de Fierro”, era ya uno más de los internos del penal de Las Flores en la provincia de Santa Fe.  Ya había firmado “La Mary” con Susana Gímenez, ya había discutido con Tito Lectoure, ya era historia.

Ese fallo era ejemplificador. Es que la vieja gloria estaba en la cima de su popularidad (había sido campeón en casi toda la década del 70) pero no pudo evitar la justicia en un juicio repleto de cámaras y grabadores. “A todas mis parejas les pegué y nunca pasó nada” dijo el púgil por entonces. El drama de la violencia de género no estaba tan visibilizado como ahora, pero igual indignaba. El 8 de enero de 1995, con la condena casi cumplida, monzón murió en un vuelco con su auto en el kilométro 51 de la ruta provincial 1, en Santa Fe. Su condena estaba casi cumplida. La sociedad amnésica, fue en masa a despedir al campeón que destiñó.

 

 

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