Mago Karlos: La magia me eligió a mí

Notas, Notas digitales

Vivir brindando ilusiones y sacando sonrisas

 

Se llama Carlos Lance, es vecino de Villa María, dice tener más de 60 años aunque no los aparenta, de adolescente sin querer se cruzo con la magia y nunca más se separaron.

Ha viajado mucho, sobre todo por motivos profesionales para admirar y conocer a sus pares. Apenas llegamos a su casa, nos invita  a pasar a su “lugar” es que Carlos es radiólogo pero un poquito más mago. Al entrar en  la habitación de trabajo, lo primero que muestra es una foto posando muy orgulloso frente al conocido Castillo Mágico de Hollywood. (Lugar de espectáculos de los mejores shows magia). Luego nos pasa una fotografía junto a David Copperfield, y finalmente nos da un portarretratos en el que está junto a un famosísimo mago argentino, Fantasio,  inventaba sus propios trucos y era muy difícil poder copiárselos porque trabajaba con velas y bastones.

Sus comienzos

Empezó en el año 75 sin buscar la magia, sino que siente  que la magia llegó a el. Al terminar la secundaria recuerda que vio en una revista una publicidad de un curso por correspondencia de magia y sin saber bien porqué lo pidió.  “Ese curso era este”. Mientras de una biblioteca extrae un amarillento libro “Curso de magia” “Todavía lo tengo, son tres fascículos, esto sirvió para ir interiorizándome, pero fue todo muy lento, recién un año después hice mi primera función pero para mis amigos y familiares.” Se dirige a otra biblioteca y extrae un álbum de fotos, también de esto tiene registro. En traje blanco y negro, sin parecer principiante está ahí retratado con 19 años estrenando profesión.

 

Después con el tiempo vinieron congresos de magia en los que empezó a relacionarse con profesionales. Nuevamente trae de otro archivo una carpeta, todo está correctamente ordenado. Es una abultada carpeta en la que hay cartas, fotografías, tarjetas y autógrafos de otros magos, de entre todas ellas se detiene en dos. La primera foto tiene el nombre y firma de Wenseslao Ciuró y relata la historia. “Fue un sacerdote español que escribió docenas de libros de magia, entre ellos este que se llama “La prestidigitación al alcance de todos.” Al abrir el libro está dedicado y fechado en el 78´. El segundo caso también se trataba de un cura, de Buenos Aires.  “Capellán de Marina que editaba una revista que se llamó a Selecciones Mágicas desde el 74 al 86. Otra vez abre la biblioteca y de ella saca todas las ediciones de la esta revista. “Fueron personas influyentes en mi vida y luego ya empiezo a viajar y a contactarme con magos de otras latitudes,  París,  Barcelona, Las Vegas, México, e ir a lugares que tienen tiendas para comprar cosas de magia.

“Mi etapa profesional la empiezo como Rey Alex (porque se usaban los nombres de magos en ingles) y llevaba a las localidades para los chicos un proyector de súper 8 que aún conservo películas y el show de magia, hacia cumples en las casas de familia por que no existían estos salones para cumpleaños para chicos”.

¿Qué es la magia?

Para Carlos no hay una definición oficial. Dice que hay un concepto que se trató de imponer, “…que la mano es más rápida que la vista, por esa razón le decían prestidigitación  (rápido movimiento de los dedos). Pero no es así. La magia debe ejecutarse para el cerebro de la persona, para que este no pueda interpretar todo lo que los ojos ven.”

Aquí pone un ejemplo práctico y saca 5 cartas mirando hacia abajo. Me solicita que elija una. Me dice  que él sabía que yo iba a tocar esa carta y me dice ¿Me creés? -NO. E inmediatamente da vuelta la carta y escrito dice “tuya”, mientras las restante 4 cartas dicen “mía” a medida que las va dando vuelta. ¡Sorprendida! Según el, todo estuvo siempre a la vista, pero que el cerebro no fue capaz de leer todo lo que pasa alrededor y es allí donde se produce la magia.  Explica que otro factor importante que opera para la resolución favorable del truco, es la sorpresa, nunca un mago debe adelantar qué es lo que va a hacer porque eso ya predispone a cuales elementos debemos prestarles atención, es decir el truco no debe tener presentación. En lo posible, los magos tratan de no repetir la rutina, ya que si  hay una segunda oportunidad la mente tendrá tiempo para otra lectura y verá detalles que la primera vez no pudo, y allí se arriesga a ser descubierto.

 

Luego del truco  de las cartas y de tener una conversación a cerca de estos resguardos que debe tomar comenzó la diversión. Carlos desplegó muchos trucos pero como a buen mago teniéndolo cerca no pudimos descubrirle ningún secretito.

El Mago Karlos se dedica a la animación a través de la magia de cumpleaños infantiles, no tiene un elemento favorito para trabajar, maneja muchas técnicas desde los típicos globos, cartas, pañuelos, monedas, a los trucos con conejos y palomas,  finalmente se dio cuenta que usar su propio nombre suena artísticamente más vernáculo que aquel que le habían elegido en sus comienzos, y sobre todo sigue creyendo que es la magia la que lo eligió a él.

One thought on “Mago Karlos: La magia me eligió a mí

Deja un comentario


*