Lula ¿Campaña tras las rejas?

Política Internacional

 

Escribe: Lic. Soledad Ojeda

 

El pasado sábado 7 de abril nos invadieron las retinas innumerablesnotas periodísticas acerca de lo que estaba ocurriendo minuto a minuto en el país vecino del Brasil, las noticias no fueron otras. Resultaba imposible no estar informado al respecto. No había canal que se perdiese la inminente detención del ex Presidente Lula da Silva, lo enviados especiales argentinos no tardaron en llegar al país vecino.

 

El hecho fue importante, a los 72 años el exmandatario fue condenado a nueve años y seis meses de prisión por los crímenes de corrupción pasiva y lavado de dinero. La condena fue emitida por el juez federal Sergio Moro, quien tiene a su cargo la investigación.

Lula habría recibido sobornos de la constructora OAS entre  los años 2006 y 2012 por un valor aproximado de 3,7 millones de reales. Dicha empresa fue la que pagó la remodelación de un apartamento de tres plantas en la lujosa zona de Guarujá en San Pablo.

La investigación afirma que la propiedad pertenece a Lula, sin embargo nunca fue declara como bien del expresidente, quien lo niega rotundamente.
El juez Moro considera que Lula fue el líder máximo del esquema de corrupción descubierta en la petrolera Petrobras. Por medio de desvío y otorgamiento de sobornos, el expresidente habría financiado sus campañas políticas y la de sus aliados.

 

 

El procedimiento de detención

Lula se adueñó de la opinión pública, era consciente de ello, lo aprovechó y sacó su rédito.

El escenario de sus últimas palabras públicas antes de empezar a cumplir una sentencia de más de 12 años de cárcel por corrupción fue simbólico: la sede del Sindicato de los Metalúrgicos, la organización que presidió en los años 70 y donde lanzó su carrera política.

 

Análisis de su discurso

Las frases de mayor impacto:”Voy a enfrentarlos ojo a ojo, y voy a hacerles frente aceptando el cumplimiento de la orden”, demuestra una actitud mediante la cual está dispuesto a no bajar la mirada, no cambiar ideales ni ideas.

 

Lula expresó su respeto por las instituciones, pero no dejó de criticar el proceso por el cual estaba siendo condenado, ni la decisión de quienes lo juzgaron sin pruebas concretas.

“Yo no estoy por encima de la Justicia. Si no creyera en la Justicia, no habría creado un partido político, habría propuesto una revolución en este país”.

El expresidente criticó el constante ataque en los medios de la oposición, hablando de las largas horas en que los noticieros lo denigraron y de las decenas de tapas de revistas que lo acusaron.Además, afirmó que los fiscales se habían dejado influir por esos medios y que había sido juzgado en la prensa en lugar de en los tribunales. Cuestión que trajo conjeturas de todo tipo.

Lula recordó todos sus logros como presidente, se asemejó a un resumen de gestión en donde resaltó las oportunidades que les dio a los pobres y etnias marginadas para alimentarse bien, adquirir educación superior, ser emprendedores, tener vivienda propia y darse unos lujos. Cuestiones por las cuales afirmó que fue el crimen que cometió y por el que está dispuesto a “seguir siendo criminal”. Priorizando siempre los pobres como líder que es del Partido de los Trabajadores.

En ese sentido, aseguró que su labor iba mucho más allá de su figura personal y que su misión era compartida con el pueblo y que este debería seguir adelante a pesar de que él estuviera preso. Postura que lo diferencia del resto, que lo posiciona en las masas, fiel a su ideología y bases partidarias.

Lula finalizó su discurso diciendo: “Los poderosos pueden matar una, dos o tres rosas, pero nunca podrán detener la primavera. ¡Y nuestra lucha es en busca de la primavera!”.

Lula hoy

Se encuentra recluido en una celda en Curitiba, en un edificio que él mismo construyó durante su gobierno.

 

¿Candidato 2018?

La inscripción de las candidaturas oficiales tiene fecha máxima en el mes de agosto. Mientras tanto el PT podrá hacer campaña por su candidato, quien está tras las rejas. Eso no está prohibido.

Pese a esto, la ley electoral brasilera, a través de la llamada “Ley de Ficha Limpia”, no permite que una persona ya condenada en segunda instancia por un órgano colegiado (como es el caso de Lula) sea candidato a un cargo electivo. Por lo tanto el Tribunal Superior Electoral (TSE) debería inhabilitar esa candidatura cuando sea efectivizada por el PT.

El partido tendrá entonces las opciones de: abstenerse de participar de los comicios, presentar una candidatura propia alternativa (se habla de quien Lula presentó en su discurso último gozando de su libertad, del exalcalde de la ciudad de San Pablo Fernando Haddad y del exgobernador del estado de Bahía Jaques Wagner), o apoyar/sumarse a una de las candidaturas ya lanzadas de alguna otra fuerza de izquierda aliada (como el Partido Democrático Laborista, el Partido Comunista de Brasil o el Partido Socialismo y Libertad).

¿Lula, hará campaña tras las rejas?

Deja un comentario


*