RUMBO DE COLISIÓN: ¿UN CASO DE CEGUERA COLECTIVA?

Notas

  Escribe: José Naselli (Ex Tribuno | Vecino)

 

NUBES NEGRAS: El pasado 30 de mayo, garrapateaba una pequeña nota, que sería el eje de mi ya habitual charla matutina de los miércoles, que por gentileza de su Director Sr. Edgardo Munch, sale al aire todos los miércoles por Radio Centro.Entonces decía:

EN VÍSPERAS DE OTRA BATALLA. Conforme las últimas noticias, estamos en las vísperas de un nuevo enfrentamiento legislativo (esta vez en el ámbito del SENADO de la Nación), para convertir en ley un proyecto previamente aprobado por los Diputados, retrotrayendo las tarifas relativas a los servicios de gas y electricidad, a los valores originales, con un aumento limitado al porcentual de incremento habido en los índices salariales. Los contendientes ya han ocupado ambos rincones. Aquí, el gobierno. En el banquito de enfrente, la oposición. Y todo un país expectante. Con un aditamento. Finalizado el combate, si el resultado es adverso al gobierno, funcionará una cláusula constitucional llamada “veto”, y todo habrá quedado en un mero intercambio de discursos, al cual más bizarro, impetuoso y convincente, dirigido no tanto a justificar el voto parlamentario, sino a posicionar a cada bando, para la por ahora lejana (y al mismo tiempo muy cercana) escaramuza electoral del año venidero.

TODOS PIERDEN. A esta altura de las cosas, cualquier análisis desapasionado, demuestra que la clase política en general (con muy pocas excepciones) ha perdido el rumbo, y estos enfrentamientos, cada vez más frecuentes y profundos, están llevando la nave en un peligroso derrotero de colisión inevitable. Lo peor, es que son muchos los que esperan este acontecimiento con regocijo. La locura colectiva lleva a estas cosas. Aunque estamos viajando en el mismo barco, buena parte de sus tripulantes parecen gozar esperando el choque con el iceberg que significara una nueva frustración, destrozando los sueños legítimos de la gente que desea vivir en un país predecible, estable en sus instituciones, que deje atrás los índices de pobreza y miseria que arrastramos desde decenas de años, y donde nuestros hijos y nietos puedan por fin, vivir en paz.

UNA CEGUERA COLECTIVA. Casi que parece sí, todo esto, “cosa de locos”, Desde el gobierno, se trata de imponer un ajuste tarifario cuya necesidad no se discute. El tremendo déficit fiscal que deviene del DERROCHE DEMAGÓGICO Y LA RAPIÑA GENERALIZADA DE LAS ARCAS PÚBLICAS DE LAS GESTIONES MENEMISTAS Y KIRCHNERISTAS, no puede ser sostenido por mucho tiempo más. Pero imponer nuevas tarifas que en muchos casos devienen absurdas para las posibilidades de pago por parte de la clase media trabajadora, también deviene irracional. LA OPOSICIÓN SABE QUE SU PROYECTO, ES INVIABLE. Lo sabe perfectamente. Pero insiste en imponerlo. Desde el oficialismo, tampoco vemos señales de razonabilidad. Las cartas están echadas. Seguramente, asistiremos a un nuevo campeonato de peroratas en favor y en contra. NADIE hará un “mea culpa”. Y mientras tanto, el barco sigue sin rumbo, con el timón averiado, sus tripulantes entretenidos en sus disputas, aunque desde la cubierta del Titanic, LA ORQUESTA SIGUE TOCANDO”.

CIEGOS Y SORDOS, PERO NO MUDOS. No hacía falta estudiar para “profeta” para adivinar lo que vendría. En un trasfondo de intrigas palaciegas, cada senador puso en juego la mejor verba y las palabras más convincentes para decir lo que ya sabíamos que iba a decir. Aunque casi todos, en mayor o menor medida, parecían haber perdido la memoria de los “pecadillos de juventud” que alguna vez habían cometido. La triste imagen de un Congreso convertido en un “reñidero de gallos”, no augura nada bueno para el futuro. El espectáculo del espectro cadavérico y temblequeante de un ex presidente, traído casi a babuchas sólo para completar el quórum y otorgar su voto a un proyecto de ley absolutamente demagógico e inviable y el monólogo de la senadora CFK,enzarzada con sus invectivas y dardos contra la Presidenta del Senado, que precisamente por su condición, no podía responder la cadena de reproches, quizás hayan sido los “hits” (impactos) más sobresalientes de una sesión parlamentaria donde el EGOISMO POLÍTICO y la MEDIOCRIDAD INTELECTUALfueron los “ÚNICOS GANADORES DE LA NOCHE”.

 

 

 

Deja un comentario


*