Schiaretti ¿Candidato a la gobernación o a la presidencia?

Notas

 

Luego del fatal accidente que le costara la vida al ex Gobernador José Manuel de la Sota, ya nada volverá a ser políticamente igual para los cordobeses. Especialmente para el peronismo. La sorpresa y conmoción en un importante sector de la población va cediendo paso al sentimiento de vacío e incógnitas que dejó su figura y entre militantes y activistas.

Taltramase enmarca entre lo afectivo y la arquitectura en planificación pensando en el 2019. El poder bicefálico entre el extinto y el gobernador precisará de una inmediata reestructuración en las entrañas de Unión por Córdoba o Partido Justicialista 

Escribe: Miguel Andreis

 

La improvisación

La definitiva despedida del gallego pone en el tablero situaciones impensadas apenas semanas atrás. El binomio De la Sota- Schiaretti, tal vez los únicos dirigentes Alfa en el país que nunca rompieron lanzas y si lo hicieron las repararon rápidamente, fueron casi emblemas de compromiso y sociedad política. Lo que viene de ahora en más en el marco del poder existente y el que se intentará seguir detentando, no será fácil para el actual gobernador. Casi sin darse cuenta ya está dentro de las mesas de lo que dan en llamar el Peronismo Federal. Referentes de peso que intentan sumaradhesiones a lo largo y ancho del país. En esa variante donde entre otros se encuentran Pichetto; Massa;Urtubey el mismo Schiaretti y unos 8 más que seintegrarán. Ya comienzan a señalar al gobernador de nuestra provincia como uno de los potenciales aspirantes al Sillón de Rivadavia. Claro aún falta algo menos de un año. Pero que su nombre está en la parte alta del pizarrón, está.Paradójicamente quien se ubicaba en esa fila de aspirantes era precisamente De la Sota.

Seguramente quecuando en Río Cuartopuso el Volvo en marcha en su último viaje, De la Sota ni imaginaba en el laberinto que su provincia y su compañero de eterna militancia e intercambio de poder, comenzaría a padecer tras su ausencia definitiva.

 

Las diferencias

 

¿Alguien se atrevería a asegurar bajo los actuales parámetros que el actual mandatario provincial seguirá en la postura de una nueva reelección?  Emerge por estas horas el vacío de complementación que existía entre ellos.

No faltan nombres importantes del riñón del gobernante quienes afirman que “Juan” por nada se movería del suelo mediterráneo; otros en cambio creen con indisimuladas expectativasque no debe ser fácil decirles “No” a los pesos pesados de su partido que ya se lanzaron en el sumar a los dispersos.

Entre las variadas virtudes de Schiaretti, dan cuentan, es que no apela a eufemismo a la hora de mostrar tarjetas rojas, pero que hace del diálogo una probidad. Prolijo y austero. Carece de flancos de corrupción por dónde meterle una mano.  Además, no titubearía en decir que no quiere mezclarse con el kirchnerismo. Quizás para ser más claro, no aprobaría a CFK entre sus huestes. Vaya interpretación de lo ideológico, contrariamente, apenas unos 60 días atrás José Manuel había tenido un encuentro con Máximo Kirchner.  Dos miradas diametrales a la hora del estructurar fuerzaspolíticas pero que para nada los enfrentaba.

Claro, habrá que esperar que en los próximos cuatro meses se vayan poniendo sobre el paño de las realidades y sus apetencias las estrategias que cada quien individualmente o como partidos vayan mostrando.

Claro que, desde el campo de las hipótesis, no todo termina en una decisión que tomarán los más dialoguistas del peronismo.  La otra parte de este trípode de las incertidumbres es que el mismísimo Macri no deja de resaltar en sobremesas que si alguien del peronismo le gustaría para una fórmula con él, es el mismísimo Schiaretti con quien mantienen una amistad desde muy jóvenes. Por el momento suena a utopía. Después en el contexto que atravesamos sería temerario el suponerque, si alguien habla del Arca de Noe, alguien diga que Noe no existió. De aquí en más todo es posible.

El juego de los interrogantes

El primero, hasta el momento todonos permite suponer que Schiaretti volvería a lanzarse para mantener el máximo cargo. Segundo interrogante. La seducción para ponerse la camiseta por la Presidencia tiene su peso específico. Si decidiera adoptar la segunda, ¿qué nombre de Córdoba tiene el piné suficiente como para garantizar que la Provincia siga en manos del peronismo?  Los actores que lo secundan están lejos en el reconocimiento socio político de lo que implica la figuradel actual gobernador.  Imponer un candidato no será una cuestión fácil, menos si se tiene en cuenta el apresuramiento de los tiempos.

Perder Córdoba, la segunda provincia del país, traería aparejado el riesgo del futuro en el plano partidario. Por el momento en la oposición solo dos figuras asoman sus cabezas: Ramón Mestre y la de Mario Negri.

Además, como si todo eso fuera poco, tendrá que desatar los nudos de las internas de las ciudades del interior de las provincias, que no son pocas. En los últimos días, afirman, existieron reuniones entre hombres que trabajaron toda su existencia con el delasotismo.  Temen que, si bien con los dos líderes en vida todo se arreglaba, con Juandespliegan ciertas dudas.

¿Y en Villa María qué?

Aquí cada uno de los principales referentes, sea Eduardo Accastello o el Intendente Martín Gill tenían sus propios padrinos. De la Sota ponía el pecho por el “Palestinense”; mientras que Schiaretti lo hacía por Gill. En el medio Nora Bedano que cada vez se acerca más al Gobernador y al “Niño” también. La foto de “Eduardo” junto almandatario puede decir mucho o simplemente nada. Se sabe que tienen que juntar todos losjusticialistas que puedan, y sobre ese terreno Accastello tiene gente en la zona y votos propios.  Gill como contrapartida sería el predilecto del mandamás provincial. Ninguno cede, para afuera sobre quién iría por la candidatura. Se cree que los contactos entre ellos están mejor de lo que quieren hacer pensar.

En síntesis, los cordobeses no tenemos certeza si Schiaretti va por la reelección o se dejaría seducir para figurar en votos que llevarían su rostro a lo largo y ancho del país.

Tampoco se tieneconvicción sobre quién representará al peronismo en Villa María. En la oposición,a no descartar que el radicalismo intente diferenciarse del PRO. Un sector de los Boinas Blancas ya tiene decidido que por el partido de Alem iría Marcelo Barotto… La imaginación y la realidad duermen en la misma almohada.

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