La gran falacia

Notas

Escribe: José Naselli (Ex tribuno – vecino)

EL DESOBEDIENTE. En nuestra crónica anterior referimos la pataleta hipertensiva que sufrió Jonasito, cuando leyó en “EL REGIONAL” la fanfarronada de un ex intendente que, en sus escarceos por “volver al ruedo”,afirmó que, en caso de obtener un nuevo mandato, le “regalaría” el Tribunal de Cuentas a la oposición. El médico de Jonasito, (un tal Pedrito T) ordenó medidas drásticas, entre ellas, la ABSTENCIÓN ABSOLUTA para Jonás, de leer el contenido del semanario, ya que, (en especial las secciones “El deschave” y “Entre café y café”) contienen dosis ALTAMENTE TÓXICAS de la realidad política argentina, sus lacras, sus añagazas, sus emboscadas y sus miserias. Pero, decididamente, Jonasito no le hace caso a su médico. El sábado pasado, desde mi observatorio espacial, pude ver cuando ingresaba furtivamente a un kiosco, y luego salía con un ejemplar del semanario entre sus manos. Se metió en su auto, y estuvo un buen rato leyendo, hasta que dobló el periódico y lo escondió debajo de la alfombra. Horas después, nos encontramos para las charlas diarias, y él mismo se descubrió en su inocentada, cuando me dijo: “¿Viste el artículo de Andreis sobre “lasfalacias” de los políticos argentinos? Ya no le podés creer a nadie… pero se quedó corto Miguelito…habló de las ficciones de la CFK, (hice un fangote de guita porque soy una abogada exitosa), y de Macri (vamos hacia la pobreza “0”) pero no dijo nada de los “sofistas locales”. Si las mentiras y los “versos” que escuchamos por aquí, se convirtieran en flores, Villa María pasaría a ser el Jardín del Universo”.

EL “PUENTE” INCONCLUSO.  Luego, Jonasito habló de un “puente inconcluso”. Pero no se refería al nuevo puente entre Villa María y Villa Nueva, que se dijo estaría finalizado para fin del 2018 y todavía está en “veremos”. Y me recordó que Martín Gill, el actual jefe comunal de Villa María, a poco de iniciar su mandato, anunció pomposamente una “PLATAFORMA PARA LA APERTURA DE DATOS MUNICIPALES”. En ese entonces, Jonasito afirmaba que la “apertura de datos anunciada, se asemeja aun PUENTE que apenas ha comenzado a construirse. Los bolsones de corrupción que anidan en algunos espacios de la comuna,SUBSISTEN INTOCABLES” Y dos años después, en julio de 1917, agregaba “El Puente Informativo comenzado a construir ESTÁ INCONCLUSO, y un puente a medio construir NO SIRVE ABSOLUTAMENTE PARA NADA.” Me resultó imposible contener a Jonasito que siguió con sus letanías: “Ahora ya estamos transcurriendo nada menos que el año 2019, la finalización del mandato de Martín Gill se acerca inexorablemente, y el famoso puente quedará como un simple mito, COMO UNA FALACIA, ya que, si bien la llamada “plataforma” aparece instalada en lo meramente formal, el ocultamientoy escamoteo de datos sobre la gestión es sencillamente fenomenal. La promesa incumplida de una auditoría sobre el ENINDER; la inconsecuencia de dictar un decreto reglamentando rendiciones de cuentas que jamás se efectuaron, de Entes que luego se disolvieron sin dejar rastros; la “saga” de las millonarias idas y vueltas de las 250 viviendas, cuya investigación duerme plácidamente en el vergonzoso cajoneo metódico de la JUSTICIA ILEGÍTIMA VILLAMARIENSE, son apenas una parte de una larga y tenebrosa cadena de silencios, ocultamientos, omisiones del deber de informar, que se impusieron en los últimos 20 años de la historia de esta Ciudad”.Mientras Jonasito seguía con su perorata, mis sensores detectaron que su presión arterial subía, su pulso se aceleraba, su voz se tornaba paroxística. Apenas pude tranquilizarlo, le recriminé su conducta al eludir el consejo médico de evitar lecturas de alto voltaje que afectan su desarrollada sensibilidad. Me prometió hacerme caso, pero casi que no le creo. Se despidió de mi con estas palabras: “Si, tenés razón, voy a ver si me tomo algunas semanas de vacaciones, tirado a la sombra de un alerce mientras contemplo la majestuosa solemnidad del Nahuel Huapi… pero que querés… PRIMERO VINO EL EDUARDO, CON EL “VERSO” DE LA TRANSPARENCIA, DESPUÉS EL MARTÍN, CON LA FALACIA DE SUS “DATOS ABIERTOS”, Y AHORA, CON EL DESGUACE DEL PATRIMONIO… Fue en ese momento que decidí subirme a mi nave intergaláctica y esconderme detrás de la cara oculta de la luna… )+”-none-btn”,a.qma);a.Hb=s_o(a.Kg()+”-today-btn”,b);a.rb=s_o(a.Kg()+”-none-btn”,b);s_o3a(a)}};s_=s_ku.prototype; s_.Ml=function(a){s_ku.Ua.Ml.call(this,a);s_Q(a,this.Kg());var b=this.Ea.Oc(“TABLE”,{role:”presentation”}),c=this.Ea.Oc(“THEAD”),d=this.Ea.Oc(“TBODY”,{role:”grid”}),e=this.Ea.Oc(“TFOOT”);d.tabIndex=0;this.jf=d;this.Af=e;var f=this.Ea.Oc(“TR”,{role:”row”});f.className=this.Kg()+”-head”;this.U3=f;s_g3a(this);c.appendChild(f);this.Ca=[];for(var g=0;7>g;g++){f=this.Ea.createElement(“TR”);this.Ca[g]=[];for(var h=0;8>h;h++){var k=this.Ea.createElement(0==h||0==g?”th”:”td”);0!=h&&0!=g||h==g?0!==g&&0!==h&& (s_4k(k,”gridcell”),k.setAttribute(“tabindex”,”-1″)):(k.className=0==h?this.Kg()+”-week”:this.Kg()+”-wday”,s_4k(k,0==h?”rowheader”:”columnheader”));f.appendChild(k);this.Ca[g][h]=k}d.appendChild(f)}f=this.Ea.createElement(“TR”);f.className=this.Kg()+”-foot”;this.S3=f;s_i3a(this);e.appendChild(f);b.cellSpacing=”0″;b.cel�

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