Dos juicios para un solo crimen

Notas, Policiales

José “Calladito” Deheza recibió la pena de reclusión perpetua. Llegó acusado de haber asesinado a Enrique Espósito, durante el año 2011 en Villa Nueva. La ex mujer del empresario, ahora fallecida, también formaba parte de dicha trama.

Era la una de la madrugada cuando José Deheza (57) supo su sentencia en la cámara del crimen de Bell Ville: perpetua. El fallo se dio durante el primer día de febrero de este año.

Él, hombre de lentes y cabello cano, también conocido como “Calladito”; llegó al banquillo de los acusados tras un largo proceso iniciado en 2012.  En 2011, Enrique “Kike” Espósito (52) había aparecido muerto – por dos disparos de arma de fuego – en su casa de barrio Costa de Oro. Ese 17 de junio comenzó una trama que parece llegar su final.  Espósito, según se supo, era dueño de dos campos de gran calibre y se dedicaba al rubro lácteo en el rol de empresario.

En 2015, finalmente, Nora Abelleira (59), quien era mujer de Espósito, había sido condenada a prisión perpetua – y obtendría la reclusión domiciliaria- ; Deheza, en tanto, había quedado absuelto. Pero la situación no concluyó allí. No hubo conformidad con el fallo y la decisión fue apelada. Por esta misma cuestión, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) decidió volver el caso a foja cero y comenzar nuevamente con el juicio. Nora, quien padecía una complicada enfermedad, no llegaría y fallecería antes (en noviembre de 2017). Según trascendió, al momento del crimen, ella estaba en un café céntrico en compañía de una amiga.  

“Calladito” llegó entonces al banquillo en soledad. Acusado de homicidio agravado por recompensa remuneratoria y uso de arma, así también del delito de coacción. Un panorama complicado que debió definir un jurado popular (tardaron 4 horas).

Él, en el proceso judicial, aseguró ser inocente del crimen del que se lo acusaba y que el homicidio del empresario fue en una ocasión de robo con la que él no tenía relación directa. En más detalles, Deheza también era conocido por ejercer la parapsicología.

Cambio

El proceso, en principio, planteaba una cuestión: todo parecía indicar que Espósito había sido asaltado, hasta que un ex empleado del hombre – que aún trabajaba con la mujer – se presentó a declarar y la causa tomó un nuevo rumbo.  Aparentemente Abelleira se había comunicado con Deheza anteriormente y hasta lo fue a visitar a la cárcel (dónde el permanecía) con una identidad falsa. Más tarde, “Calladito” sería acusado como el sicario y ella, Nora, como la autora intelectual.

Vale la pena mencionar que la investigación de dicho crimen se basó en el rastro de una gran cantidad de comunicaciones telefónicas, testimonios y seguimientos a los sospechosos.

Antecedente

Tomás Vázquez, en la La Voz del interior comentó un poco el prontuario de  José Deheza; que en 1994 “había ultimado de un disparo en la cabeza a otro hombre en el marco de una pelea en una casa” crimen que fue el resultado de una discusión por una mujer. En tanto, también había sido encontrado culpable de hacer circular dinero falso.

El mismo diario cordobés (La Voz), en su edición del 30 de abril de 2018, asegura que “El supuesto fin del asesinato por encargo habría sido quedarse con dinero de la venta de unos campos que Enrique Espósito y sus hermanos habían puesto a nombre de Abelleira para evitar embargos”.  

Foto: El Diario

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