Negacionismo y corrupción

Notas

Escribe: José Naselli (Ex Tribuno – Vecino)

Llamamos “NEGACIONISMO” a un curioso (y repudiable) comportamiento humano, que consiste en negar, evadir, soslayar la realidad, para escapar, sustraerse, librarse de una VERDAD incómoda, desagradable y perturbadora. Es un acto irracional que violenta los principios de la lógica, que lleva a relevantes grupos sociales a rechazar, contradecir una realidad verificable empíricamente, incontrastable e irrebatible por la experiencia y la evidencia. El negacionista DA LA ESPALDA A LA REALIDAD, para acunarse en UNA MENTIRA MÁS CONFORTABLE Y DESCANSADA, acorde con sus propias ideas y líneas de pensamiento. La historia abunda en ejemplos del más crudo e incomprensible negacionismo, como el holocausto judío a manos de los nazis, o el armenio, cometido por los turcos. Las matanzas de Stalin, y el exterminio por hambre de 10 millones de ucranios por no someterse a la socialización de la tierra, conmueven por su ferocidad y extensión. Pero existen otros “negacionismos” más cercanos y domésticos. Por ejemplo, la violación sistemática de los derechos humanos, en la represión a los disidentes de las políticas del gobierno de María Estela Martínez de Perón y del denominado “Proceso” que entre 1976 y 1983 reportó miles de “desaparecidos”, y su contracara, la absurda negación de los crímenes cometidos por organizaciones guerrilleras que florecieron en ese mismo periodo. En España hay quienes niegan las mutuas atrocidades de los bandos enfrentados en la denominada “guerra civil”. La lista es tan larga como la historia del hombre. Y ahora, en la Argentina, asistimos al negacionismo de la CORRUPCIÓN SISTEMÁTICA ORGANIZADA DESDE EL PROPIO ESTADO para la apropiación del dinero y de los bienes de la gente.

El negacionismo de la corrupción.

Se pone en duda, con pretextos infantiles, la autenticidad de los “cuadernos” de Centeno (son fotocopias – están demasiado bien escritos), cuando suman decenas los ex funcionarios kirchneristas y los empresarios cómplices que confesaron en Tribunales la existencia de un sistema de coimas y “gratificaciones”, hechos conocidos mucho antes de la aparición de los “cuadernos” o incluso, a las imágenes inapelables de “gente contando dinero” o de un alto  ex Secretario de Estado revoleando bolsos por sobre la tapia de un convento. Se trata de una corrupción IMPOSIBLE DE DISIMULAR debido a la MAGNITUD y VOLUMEN de lo robado,y por la cantidad y calidad de los funcionarios involucrados de manera directa en la rapiña. Lo más dramático es que se trató de la utilización del ESTADO como herramienta para el enriquecimiento de los corruptos. Hoy, a las puertas de nuevas elecciones generales, asistimos a un verdadero “desfile” de políticos que, para conquistar el favor de los votos del cristinismo, utilizan, hipócritamente, un discurso NETAMENTE NEGACIONISTA, en una patética demostración de complicidad y convivencia con el delito.

El negacionismo en Villa María.

En nuestra ciudad, las acciones públicas tachadas “presuntamente” de corrupción, han sido sistemáticamente apartadas de toda investigación judicial, ya sea mediante el subterfugio del “cajoneo” inmisericorde, o el archivo apresurado de las denuncias llegadas al conocimiento de los fiscales. Por eso en Villa María NUNCA NADIE PUDO SABER cómo desaparecieron las declaraciones juradas de un ex intendente, o cómo se gastaron millones en la apertura de una “repartición municipal” fantasma, o cómo se eludieron las rendiciones de cuentas de ciertos entes descentralizados, o cómo se desvió “a través del Eninder” miles de millones de pesos que escaparon al contralor institucional del organismo revisor de las cuentas públicas. Aún yacen en los ATAÚDES JUDICIALES los pedidos de investigación sobre el TURBIO manejo de fondos en el programa denominado las 250 viviendas, sin hablar del cerrado hermetismo cuando de informar se trata, en contraposición a mendaces alocuciones que referían una supuesta transparencia o cristalinidad en las acciones de gobierno. La vergonzosa CLAUDICACIÓN DE LOS TOGADOS, es un hecho gravísimo, delictual, y POR AHORA, IMPUNE, que pone al descubierto la gangrena ética de quienes alguna vez, juraron DAR A CADA UNO LO SUYO y terminaron ENTREGANDO A UNOS POCOS LO QUE ES DE TODOS. Las propagandas electorales volverán a mostrar aeropuertos, anfiteatros, puentes y otras realizaciones materiales, aunque NUNCA se pudo conocercómo se aplicaron los dineros públicos adjudicados para las mismas. Y para peor, hasta algunos que ayer levantaban las banderas de la honestidad,la decencia, la ética, haciéndose elegir como opositores, hoy acompañan con su brazo en alto la entrega del patrimonio comunal. Pero cuidado. EL NEGACIONISMO PODRÁ ANESTESIAR LA CONCIENCIA DE LOS POLÍTICOS MENDACES Y CORRUPTOS, Y LA DE LOS JUECES DE LA IMPUNIDAD, MÁS LA DIALÉCTICA DEL MAQUIAVELISMO NO ES ETERNA. Y LA VERDAD PREVALECERÁ SOBRE LA MENTIRA.

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