¿A ésto le llaman periodismo independiente?

Notas

A quienes nos gusta bucear en los intersticios de lapolítica, cada vez que aparece un nuevo programa televisivo sobre la materia, se nos transforma en una expectativa diferente.  Tal vez al que me refiero ya no sea tan nuevo. Formato que debe andar por su tercer o cuarto año…

Escribe: Miguel Andreis

América ofrecía un conductor impensadoen esta vertiente de la política. Desde mi perspectiva, bastante endeble de conocimientos-; casi neófito en no pocos planos, pero acompañado de una mesa de periodistas y juristas interesantes, sólidos, responsables, además de los invitados que en general son buenos. Con el correr de los meses creció en intensidad de informaciones y seguramente de seguidores. La oferta emergía seductora. Posteriormente decidieron convocar una vez por semana, durante casi una hora, al Turco Jorge Asís. Aquel escritor que nos ofreciera en tapas duras a fines de los 60 y parte del 70 a “Don Abel Zalim el burlador de Dominico”; “Los Reventados”, “Como los comunistas se comen los niños” o más adelante “Flores robadas en los jardines de Quilmes”, entre variados y en general excelentes obras. Una literatura cautivadora. Su pluma daba cuenta de ser un militante de izquierda. Bolche- peronista, como lo definirían.  Hasta que don Carlos Menem lo pone al horno del neoliberalismo cuando a partir de 1989, lo nombró embajador argentino ante la Unesco, y más tarde fue derivado al cargo de secretario de Cultura de la Nación; también designado embajador en Portugal en 1997. A su regreso crea su propio su muro en la recién llegada y desbordante Internet. Allí publica sus creaciones desde la perspectiva periodística poniéndole nombre y voces a un personaje ficticio pero entretenido como Oberdan Rocamora.

Un diálogo incómodo… para el televidente

Cada presentación que hace de Asís, Fantino, son toneles de miel que levantan la glucosa más que cinco tarros de dulce de leche a cuchara. Las adjetivaciones y elogios a su persona conllevan al empalagó de la innecesaria exacerbación.

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Comencé a leerlo siendo muy joven y, sus creaciones novelescas, siempre me atrajeron. Nada tenía que ver aquello con sus actuales análisis políticos. Paralelamente su soberbia añejada y regada de convulsiones dialécticas, enaltecidas por el conductor de “Animales”, me fue transformando a este personaje otrora calificado de valiente por la prensa, en algo llanamente insufrible.Asís soltando en sus observaciones lo que nos tocaría atravesar como país. Con menos puntería que un ciego tirando al blanco. Excepcionalmente pudo acertar alguna de poco relieve sociológico, político o económico. Desde elecciones, corridas bancarias, libertad de “enrejados”, entre otras donde daba como ganador a Daniel Scioli sobre Macri. Así variasconjeturas devoradas por la realidad; su cotidiano y consabido ensalzamientosobre “la Señora” que no es otra que CFK. Su llamativopedido a los jueces y fiscales de Comodoro Py indicando que “es necesario darle un corte a la investigación de la corrupción, de los políticos y empresarios… sino no avanzamos más como país”.  solicitud dañina si las hay, más si provienen de un hombre que se supone debe informar con objetividad. Tampoco ingresa en las taperas de la corrupción de la ex presidente. Pero como si eso no alcanzare se lo ve en actos peronistas y subido al mismo palco de quienes no se atreve a profundizar. Ni pensar qué se diría de otro comunicador en igual situación.  Sus manipulaciones oratorias que tienen como contraparte a Fantino siendo un funcional perfecto, ya se han vuelto lamentables, por no ingresar en otras adjetivaciones.

Es obvio que en la medida que puede descalificar a Mauricio Macri, lo hace. Y en realidad material para que eso ocurra, convengamos, elpresidente se lo genera día a día. Asís ya no habla como un periodista, tal vez no lo hizo nunca.  Alude a los hechos con el perfil de un militante.  Naturalmente con la displicencia que lo hace suponer ser el dueño de la verdad NO de una opinión.  El entrevistador lo fagocita.

Ni una ni el otro

Particularmente como CFK no me despierta ninguna señal favorable, todo lo contrario, y considero a Macri como un inútil recurrente, que nunca se podrá sacar como un peso de la finitud existencial el haber sido hijo de Franco, recientemente fallecido, empresario que desayunaba corrupción y cenaba del mismo plato con casi con todos los gobiernos. Que Asís lo rasguñe nome fastidia. Claro que la mirada no guarda la misma equidad si de Cristina se trata. Eso sí me altera. Trastorna   el diálogo, o monólogo con eco, entre el parlante turco y elobediente Fantino    La pasada semana observéel cómoel turcodescalificaba a varios de sus pares que integran la mesa,de la manera más fangosa y el conductor ni levantó la guardia. 

¡¡Decir basta!!

Nada, absolutamente nada le cambiará al Canal Américay mucho menos a la producción de “Animales Sueltos” que un televidente, léase ciudadano común, deje de ser un seguidor más. Soy una persona que, supongo como tantas, el empalago le llega hasta el hastío, el hastío generados por referentes de gelatina que aparecen ynos quieren vender como mentes brillantes que nos marcan el camino de lo que vendrá.  Farolería que ya no compro.  Sé y tengo la absoluta convicción que cada quien de nosotros debe empezar por sí mismo en dejar los espacioscomunicacionales que nos dañan. Tal vez “Animales, ni el turco ni Fantino” · no sean los peores del aula, pero a esa aula no quiero volver más… Nunca más.

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