Flavia Bergero, una gladiadora contra la diabetes

Notas

Flavia Milagros Bergero tiene 19 años, posee Diabetes Tipo 1 desde los 5 años y eso la convierte en insulino dependiente de por vida. Convivir con su enfermedad desde tan pequeña no ha sido fácil pero supo encontrar su resiliencia y llevar una vida feliz ayudando otros que como ella son diabéticos.

Escribe: Gabriela Beck

Flavia es pura ternura y  parece más chica de los 19 años que tiene. Aunque conociendo su historia, descubre su personalidad aguerrida, combativa. Hasta los 5 años fue una nena sin problemas, hasta que de pronto su salud le jugó una mala pasada: le diagnosticarían Diabetes Tipo 1. Nadie en su familia padecía la enfermedad. “Era algo que no lográbamos entender, hace 15 años no se hablaba de la diabetes como ahora”, nos agrega su mamá, Marcela Gamero.

La adolescente llegó a estar en estados casi comatosos por la diabetes en sus inicios; en ocasiones debían salir con ella corriendo al médico y de allí al Hospital de Niños de Córdoba. “Por momentos parecía que se nos iba”, confiesa su madre.

La diabetes como mochila

Siendo tan pequeña le costó entender por qué le había tocado a ella. Una enfermedad que no sólo la afectaba a ella sino que había trastocado a su familia por completo. En principio, toda su familia cambió sus hábitos alimenticios por completo. Su madre sin imaginárselo se convirtió en la reina de los pinchazos para colocar la insulina, la vida la enfrentó a un curso acelerado de enfermería.Los primeros tres años tras el diagnóstico fueron tremendos. La entrevistada no entendía por qué tenía que comer frutas mientras sus amiguitos comían golosinas y alfajores en el recreo. No era fácil mantenerla vigilada, especialmente en el colegio;  a veces hacía trampa y comía lo que no debía y le hacía tanto mal.

Si alguien ha tenido un niño enfermo unos días y debió prohibirle algún alimento unos días, imagine entonces el caso de esta muchacha.

Respaldo familiar

Tanto su madre como su padre, Marcelo Bergero, saben de noches completas sin dormir por miedo que pudiera tener un inconveniente con su glucosa mientras ella dormía.

En la Diabetes Tipo 1, el páncreas no produce insulina.  Los síntomas son mucha sed, hambre, orinar mucho y pérdida de peso que produce decaimiento generalizado, falta de energía y sin tratamiento un paciente puede llegar hasta el coma. La diabetes tipo 1 ocurre con mayor frecuencia en los niños y adultos jóvenes, pero puede aparecer a cualquier edad. En este caso no están seguros qué puede haberle dejado secuelas en su páncreas.

Con el diagnóstico en mano, sus padres supieron que se enfrentaban a algo que había llegado para quedarse. Y comenzaron a indagar sobre la diabetes, algo que para entonces les era totalmente desconocido.

Información salvadora

Cuando Flavia y sus padres descubrieron los encuentros nacionales de Villa Giardino, que se realizan todos los años el feriado del 17 de agosto, literalmente les cambió la vida. Encontraron a otros que como ellos se enfrentaban a la diabetes y compartían información valiosísima para una mejor calidad de vida. “Ahí descubrí que podía comer de todo en su justa medida, aprendí a alimentarme sin privaciones como lo había hecho hasta entonces. Porque la diabetes es una enfermedad que se hace odiar”.

“Un día, me di cuenta lo que atravesó mi familia, cuando vi a mi padre, que es como un roble, llorando en un encuentro de diabetes, explicando que le daba miedo despertarse y que yo no estuviera más. Ahí comprendí todo, lo difícil que también ha sido para ellos”, explica la jovencita con evidente emoción.

Mejor calidad de vida

Desde los 14 años tiene colocada una bomba que le inyecta insulina sin la necesidad de los pinchazos y eso le dio más libertad. Hace unas semanas le cambiaron esa bomba por otra de mayor tecnología. “Tenés que amigarte con la diabetes, ella te va a poner los límites y te va a traer complicaciones si no te cuidás”. Nuestra luchadora nos dice que el esfuerzo de sus padres la motivó a ayudar a otros chicos que pasan por lo mismo. Realiza cursos de capacitación de dirigentes para aprender a organizarse mejor y ayudar a la Asociación de Apoyo y Difusión de la Diabetes (ASADD) aquí en Villa María. Tienen grupos de whatsapp con gente de Santa Fe, Entre Ríos, Río Negro y otras provincias donde intercambia información a diario y ayudan al que lo esté necesitando. Eso no le impide seguir afrontando a su enfermedad, estudiar la carrera de contadora y disfrutar tiempo libre con su novio. Una verdadera luchadora de 19 años.

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