Octubre, entre la odisea y la utopía

Notas

Hemos dejado  el país estacionado en un extraño lugar donde la moral y la ética es una bicicleta con las gomas  pinchadas; La incertidumbre es moneda de cambio y el poder sufre de osteoporosis. Caminar con cuidado porque los huesos se quiebran, por el momento, son las recomendaciones de los “facultativos”. Sobra intolerancia. Faltan oídos y el resentimiento quedó de oferta. Octubre el mes señalado…  (copete)

Por: Miguel Andreis

Lo que se viene

 En este breve espacio de tiempo que nos queda hasta llegar al tan ansiado octubre, algo queda en claro, no serán tiempos fáciles. Los servicios de hipótesis futurológicas dictaminan que las movilizaciones sociales ingresarán desde junio- julio en los marcos de violencia más duros de sobrellevar. Por estos días Macri naufraga en un océano que no conocía, pero creyó dominar. En definitiva, paga un merecido precio hasta el momento donde se lleva puesto a un pueblo que lo votó y al que no lo eligió también. Todo se ha desvirtuado, menos la decepción que genera la incertidumbre. La credibilidad huye despavorida.  Y las expectativas se fugaron a un baile de disfraces.  

Atravesamos una etapa de crisis básicamente económica cuyas variantes se multiplican. Un escenario impensado para un kirchnerismo que nunca dejó de soñar con su regreso al poder. “Cambiemos” le está dejando la mesa servida para su regresión.  Todas ensaladas de hipótesis.

En esa arquitectura no se visualiza ninguna fuerza que despierte ciertas expectativas de cambios ciertos. Sigue siendo, hasta el momento, fervores que atraerán los sufragios “en contra de…”.  Lejos quedaron aquellos candidatos que convencían. Seducían. Atrapaban. Las elecciones son una abstracción, desde hace años convivimos con “opciones” que no es igual.   

El juego de operaciones de un lado y otro lleva al hastío.

 Las palabras como inflación, dólar, corrupción, riesgo país,  ya apabullan. Cualquier dicho puede ser válido en tanto y en cuanto sirva para descalificar a una de las dos siglas. La denigración de la política atraviesa no solo a los actores involucrados sino a la mitad de la sociedad que no quiere permanecer pasible pero no encuentra alternativas. Todo es Macri o Cristina. ¿Lo será hasta el final? No pocos creen con razón y sin el más elemental conocimiento que cada quien es dueño de la verdad absoluta. Mientras tanto,  si pueden, destruyen. Es así como por estas horas escuchamos repetir sobre el riesgo país como si estuviésemos por entrar en las puertas del purgatorio olvidándonos que en la Presidencia de De la Rúa tal riesgo alcanzó el 4.573 punto; con Duhalde la cifra llegó a   7.720 puntos; en momentos difíciles de Néstor Kirchner dicho guarismo se planchó a 6.769 puntos; con Cristina trepó a 1.965, mientras que Macri por estos días ronda los 1.000 con yapa. Quizás desconozcamos que uno de los proveedores de medir la temperatura del riesgo país es el JP Morgan, vaya casualidad, una de las multinacionales que trajo un potencial Ministro de Economía (Vladimir Werstein), pero, además, quien, en su momento, a 18 pesos, compró gran parte de aquellos 17 mil millones de dólares que Federico  Sturzzeneger, por entonces presidente del Banco Central, (ni la sociedad) jamás supo (al menos no lo dijo)  a quién se le habían vendido esa montaña de “verdes”. La sospecha se instaló.    

Lo llamativo es que se percibe como cierto grado de placer que al país le vaya mal.

Olvidamos que todos viajamos en el mismo barco y que si la nave se hunde no seremos nosotros, los comunes mortales, quienes llegaremos secos a la orilla.

Pronto vendrán nuevos vocablos, como paritarias, movilizaciones; FMI, y se irán sumando terminologías como fetiches de la desesperanza masificada. A no olvidar que el gobierno de CFK convocó  para que le manejase la campaña electoral a Mario Firmerich. ¿Será solo la campaña electoral!?

Nos vamos encontrando con pautas preocupantes. Llegar a octubre, como lo señalamos, será enmarañado, quizás mucho más lo que devenga después de las elecciones.

Algunos síntomas sobre la endeblez de nuestra democracia y más puntualmente del futuro del Presidente Macri, van dejando pautas que vale subrayar. Uno de los primeros factores que hacen a la degradación, pérdida de apoyo, ridiculización, desgaste de un presidente pasa por humillación u ofensa personal que se establece a través del (mal) llamado humor  social o político. Tal vez la antesala a la destitución más perversa porque aparece como inocua. Bastará recordar solamente unos pocos ejemplos como los de Don Hipólito Yrigoyen sobre quien se decía que sus propios correligionarios le hacían un diario – cosa que jamás se comprobó que fuese real-, pero alcanzó para volverlo anémico hasta que le quitaron el poder dado por las urnas; más cerca en el tiempo Arturo Illia quien un humorista como Landrú, que luego él mismo pidiese perdón por el irreparable daño hecho a este paradigma de honradez, acusándolo de “tortuga”.  Ya era tarde.  A De la Rúa lo hirió de muerte (política) el sombrío Marcelo Tinelli haciéndolo pasar por un bobo mayúsculo cuando en el piso de su programa no encontraba la salida. Una ridiculización deplorable… Hoy quien está en ese podio es  Macri. Hombre difícil de defender por su ineptitud y su cerrazón a otras opiniones, ahora si no nos sirven de ejemplos, o en todo caso si no nos importa repetir la ignominia de la historia, guardemos silencio. Sepamos dos cosas, primero que nada, no nos será barato y segundo, que hay fuerzas dispuestas a que octubre y sus comicios sea tan solo una circunstancia. Por allí andarán parapetados los que siguen creyendo que “la violencia es la partera de la historia”

Macri no forma parte de los llamados animales políticos

 No es un cuadro, solo un tecnócrata puesto en las funciones del poder por el dictamen de las urnas. Comúnmente se los define como gestores o hacedores (esto último se puede obviar) por lo tanto no es lo ideológico el perfil que   sustenta sus decisiones. Por más que se lo encasille y no sin razones de sus orígenes liberales, no debería sorprendernos si en este juego de locuras acumuladas volvemos a repetir aquella espiral de violencia que antecedió a la recuperación de la democracia. Estremece pensar de tal manera… En la medida que no aparezca una tercera alternativa electoral nos iremos acercando a una casi inevitable  confrontación donde las palabras pierden su esencia y la intolerancia, que nunca se sabe en qué puerta golpeará, anunciará su desembarco. Llegar a octubre se convertirá en una odisea, de octubre en adelante casi en una utopía.

One thought on “Octubre, entre la odisea y la utopía

  • D ‘ Andrei
    LO ESCRIBÍS PERFECTO
    A MÍ EDAD Y QUE NOS Pase esto es TRISTÍSIMO .
    DE INICIO TOMÓ EL CAMINO EQUIVOCADO.
    NO PUDO NO SUPO NO QUISO
    SE RODEÓ DE MEDIOCRES.
    UN DEUDA PAVOROSA .AL FMI
    SI LOS PAISES CENTRALES TIENEN
    MUCHA DEUDA PERO ELLOS NO LE SACAN LA COMIDA DE LA BOCA A NADIE
    TIENEN UNA MONEDA FUERTE
    EN EUROPA SON PAÍSES DESARROLLADOS y DE UN PAÍS A OTRO SE MUEVEN MAs de 500 MILLONES DE PERSONAS QUE CONSUMEN DAN BIENESTAR.
    EN ARGENTINA LAS DEVALUACIONES un saqueo DE MACRI que RECIBIÓ UN TIPO de CAMBIO A USD 0,16 centavos LO BAJO A USD 0,06 y siguió hoy USD 0,02
    (UNA MONEDA que vale menos que la moneda del más pobre país africano )
    Apenas tocaré el tema de las reparaciones HISTORICAS PREVISIONALES
    UNA BARBARIE. DE RESARCIMIENTO ECONÓMICO POR LA PESIFICACION DE DUHALDE
    NO ES PARA AUTONOMOS DIJO Y por EL TRAGO AMARGO ME ENFERME
    Es que De MI PENSIÓN TODOS LOS GOBIERNOS ME CONTINUAN ROBANDO UN 30 % todos los meses de todos los años ..
    EL BANCO CENRAL imprimiendo LETRAS ( cambian los nombres ) QUE GENERAN INFLACIÓN
    El gobierno responde que son los empresarios no la Timba Financiera

    LOS QUE VENDRAN ME ASUSTAN .LOS Sufrí .

    Muy apenada por los niños los jóvenes

    HOY LA GRIETA
    PERO YA ESTÁ EL GANADOR

    CULPABLE ES CAMBIEMOS POR SU INCAPACIDAD
    Cordial saludo

Deja un comentario


*